

El estilo de Danza Social tiene una finalidad socio-educativa y del bienestar. Su orientación es comunitaria, inclusiva, educativa y para la salud. Incluye asignaturas como didácticas y técnicas de danza en las que se introduce Movimiento Somático, Improvisación, Contact, entre otras técnicas (además de danza contemporánea, clásica y española), que pueden ser aplicadas a la sociedad diversa en la que vivimos.
También aborda formación académica diversa que incluye bailes de salón y latinos, que podrán ser aplicados desde la docencia a grupos diversos, orientada a diferentes ámbitos laborales y educativos.
Este estilo otorga una formación oficial completa y reconocida en estas áreas, orientada no solo a bailarines y coreógrafos sino, además, a educadores, psicopedagogos, trabajadores sociales, artistas de otras disciplinas, etc. Se requiere, como requisito mínimo, una experiencia previa de movimiento corporal para poder cursar con aprovechamiento nuestros estudios. En definitiva, este estilo se enfoca hacia todas aquellas personas, de cualquier edad, que quieran servirse del arte de la danza como herramienta de transformación social.